UNIVERSIDAD AUTÓNONM METROPOLITANA UNIDAD IZTAPATAPA JDIVISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES DEPARTAMENTO DEFILOSOFÍA.

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m ;a abierta al tiempo UNIVERSIDAD AUTÓNONM METROPOLITANA UNIDAD IZTAPATAPA JDIVISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES DEPARTAMENTO DEFILOSOFÍA 2 r.( T E S I s QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE: /LICENCIADO EN LETUS HISP~CAS P R E S E N T A : /GILBERT0 ANTONIO Go&EF,ZESPINOSA MÉXICO, D.F \ 1 +, Para mis abuelos: Don Antonio G6mez González Y Dofia Feliza Melchor Rincón, IS h4emorlam Agradecimientos Xdemás dedicarles este trabajo, quiero hacer externo agradecimiento infinito a esas dos personas que fueron la parte buena con la cual se equilibró mi estancia Feliza y abuelito Antonio. en este jardín extraño: Gracias abuelita mi -41 Dr. Moisés Ladrón de Guevara Cardona, no sólo por la paciencia y el interés con que orientó esta investigación, sino además por no dejar que el estudio de la belleza se encierre en el aula. Gracias por abolir el academicismo en favor de la creatividad. Gracias a esa estirpe de todos los tiempos que aún practica la Poesía. TRASCENDER LA METAFORA. TEORÍA ESTÉTICA DEL CREACIONISMO indice Introducción... 6 I. A la vanguardia de la metáfora... 5 Genealogía básica de las vanguardias... 8 La metáfora de las vanguardias. A la vanguardia de la metáfora I1. Qué el vaho quiebre al espejo. La poética del creacionismo Las metáforas de la metáfora IV. Trascender lo metafórico. La metáfora de crear sin la metáfora Comentario final Bibliografía... 66 b Introducción Quizás el primer vagido del siglo sx fue el alarido de autodenominados vanguardia, ese conjunto de fenómenos los mo\ in~ientos estéticos que consolidaron el nódulo más radical de la historia del arte y la literatura, con los cuales ambas prácticas de la sensibilidad se ciñeron en una sola palabra, en una sola convicción: la Poesía. Dichos movimientos pueden ser analizados como efecto o como causa de la complejidad característica del siglo, y hablar de poesía contemporánea, hablar de arte actual, es imposible, además de injusto, si no se menciona y, sobre todo, si no se entiende la fugacidad pernlanente de aquellas vanguardias en las que muchos identifican el fin de la modernidad. Falaz e ingenuo resulta repelerlas ahora, así como creerlas anticuadas, agotadas o en el depósito cruel de los fracasos. A punto de cumplirse dejaron las vanguardias siguen un siglo de su alzamiento. las obras que siendo escandalosas, incómodas incluso e menospreciadas por las mentes canónicas y racionales. De igual manera continúan siendo susceptibles de fruición estética, a pesar de su natural temperamento: la paradoja de ser efímeras. Desde luego, en la actualidad resulta vano retomar sus poses o cualquier reciclaje de sus actitudes; sería una actitud risible, por ejemplo, lanzarse con un manifiesto y simular mala conducta. La vigencia de las vanguardias va más allá de eso, es algo que está en los genes. Pero no se ha dicho todo sobre ellas, además de que lo dicho se volvió una repetición de sus tópicos y gestos más comunes. Ha faltado algo en su avistamiento. Ha faltado vanguardia en su crítica y estudio. El siguiente trabajo de tesis aborda la situación de la metáfora en el movimiento de vanguardia denominado creacionismo, del poeta chileno Vicente Huidobro. Propone una forma distinta de relacionar a la metáfora con el espíritu de las vanguardias y rechaza inevitablemente la aprehensión vigente. El objetivo de la 7 argumentación es simplemente demostrar que las figuras retóricas provocadas en la producción creacionista, y en algunos otros isrms, ya no son la metáfora. Para lo cual se ubica al creacionismo en el contexto general de las vanguardias europeas, aunque dicho movimiento sea más representativo en Hispanoamérica. Por el otro lado, se intenta establecer diagnósticamente el problema de la metáfora, partiendo de la imposibilidad de una definición pura; sin embargo, se pretende habilitar la urgencia de ser más específicos en el uso de un concepto Único de metáfora, para consecuentemente demostrar su natural supresión en el análisis o en la percepción de los poemas creados, surrealistas, dadaistas y demás. La tesis se sustenta con una investigación documental centrada en los manifiestos del creacionismo realizados por el mismo Vicente Huidobro y en las diversas entrevistas que concedió a lo largo de su vida o en los registros existentes de su voz, así como en la revisión de algunos comentarios de la critica. Debido a que se intenta analizar el hndamento teórico del creacionisnlo no se aplica observación alguna a sus poemas, a excepción de los que contienen su teoria explícitamente, como el famoso Arte poética. Con respecto a la metáfora, se estudian y comentan textos desemejantes, con el fin de rescatar los puntos de vista que más se aproximan al que aquí se intenta sustentar y rechazar los otros sin carecer de objetividad, buscando una convergencia concluyente. Aunque el academicism0 es irremediable en una investigación de tesis, puede ser parcialmente prescindible en una sobre las vanguardias, y al menos aquí se intentó no constreñirse de manera absoluta y darle al texto en sí un sabor de articulo de revista más que de Tratado Terminal de Tesis, enunciada esta última frase con toda la guturalidad irónica que se merece. No obstante, confío en que no se carece de la consistencia ni de la solidez necesarias, aun respetando la saludable refutación a la cual todo escrito se somete. .I x A la vanguardia de la metáfora AI fin estás cansado de este mundo viejo GCII.L.~CZ!E APOLLIU4IKE.I P,,?? 2 GEKEALOCiA BASICA DE LAS VANGUARDIAS Las vanguardias heron la eclosión de la semilla que aquella fauna sombría pero fascinante, los hoy conocidos y agrupados bajo la denominación gloriosa I is i.f,; I- I :x..p de: los poetas malditos, dejó sobre el ówlo de la Poesía. Fueron la explosión.. I final de la mecha que Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé y Lautréamont, principalmente, encendieron junto con los músicos y pintores que fermentaron el penúltimo estertor decimonónico. Amamantados luego por el simbolismo -y, de algún modo, por Rubén Darío y Edgar Poe en América- para finalmente crecer tomados de la mano de Guillaume Apollinaire y emanciparse duefios ya de lo heredado. Allan *~ Vanguardia, dice Hugo Verani, es el nombre colectivo para las diversas tendencias artísticas (los llamados ~SNZOS) que surgen en Europa en las dos primeras décadas del siglo m..4delantándose a la sacudida bélica de 1914 proliferan casi simultáneamente varias corrientes revolucionarias I...] unidas por un propósito común: la renovación de modalidades artísticas institucionalizadas. Son los comienzos de un hondo cuestionamiento de valores heredados y de una insurgencia contra una cultura anquilosada, que abren vías a una nueva sensibilidad por el mundo en la década de que se propagara los veinte. Condicionado por la aceleración sin A quien Vicente Huidobro considera un puente entre las vanguardias propiamente dichas y el simbolismo (Cj Angel Cruchaga. Conversando con Vicente Huidobro. en René de Costa, I icenre Huidobro 1 el creacionisrrm. p. 66); mientras que Rafael Cansinos-Xssens opina que: Desde 1919, 10s nuevos poetas pueden considerarse fratemos entre sí, sin que ninguno de ellos pueda aspirar sino a lo sumo. a una progenitura , la de Apollinaire ( La nueva lirica, en Rene de Costa, op. d., p. 268). Y paralelo de la historia, por el avance tecnológico y por la agitación social, el arte europeo de comienzos de siglo evidencia los cambios drásticos operados en el mundo. Así mismo, con otras palabras, básicamente en París, el término muut-garde (vanguardia), surgido alude a una cierta concepción bélica de determinados movimientos literarios que, en su lucha contra los prejuicios estéticos, los corsés académicos, las normas establecidas y la inercia del gusto, constituyeron algo así como las avanzadillas o fuerzas de choque en el campo de batalla de las literaturas, en su lucha por la conquista de una nueva expresividad. Los principales movimientos fueron: El cubismo, surgido entre 1906 y I907 con Pablo Picasso y Georges Braque, en la pintura, y posteriormente Apollinaire, en lo teórico y lo literario; el futurismo, que, bajo la dirección casi marcial de Filippo Marinetti, lanzó su primer manifiesto en 1909; y el expresionismo, cuyo inicio puede marcarse en 1905, básicamente en Alemania, con la fundación de la revista Die Briicke (El Puente). Posteriores a éstos nacen, entre otros, el dadaísmo, en 1916, en la ciudad de Zurich, donde un sinfín de personalidades de diversas nacionalidades se refugiaba de la guerra, bajo la dirección espiritual de Tristan Tzara; y el surrealismo, cuyo primer manifiesto aparece en 1923, bajo el cuidado de André Breton. En Hispanoamérica se lanza el creacionismo, con Vicente Huidobro, y después el ultraísmo en España y Argentina, con Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo y otros; el estridentismo en México, bajo la figura de Manuel Maples Arce y muchos movimientos más, aunque principalmente se instala, en casi toda Latinoamérica, el surrealismo. Podemos decir que todos estos movimientos de vanguardia pertenecen a una sola estética. Las teorías de cada uno, sus aportes y los resultados en la obra, al Hugo J. \ erani, Las vattguardias literarias en Hispalroarnerica, p. 9. Biblioteca Salvat de Grandes Temas. Afovirnieutos /irerarios de ~~~r~gtrardia. p. 21. juntarse todos, fornlan la columna vertebral del arte contemporáneo cuya fomlacibn xonforn1ación- aún no ha cesado. A pesar de que en cada ism0 puedan rescatarse propuestas más o menos diferentes, la actitud y el pensamiento son uno. Esta especie de unidad, sin embargo, no es la de un todo homogéneo; la di\.ersidad de movimientos de vanguardia no es una diversidad de amaneceres idénticos sino de equivalencias. Las \vanguardias artistico- literarias son compañeras de viaje, siempre con la misma ruta y en la misma nave. Al final, las vanguardias se vuelven la Vanguardia, es decir, la gran estética de sus individualidades grupales. A esta gran estética la habitan otras más pequeñas, sin dejar de ser grandes. A esta poética mayúscula le dan vida solamente las poéticas de cada movimiento. Cada una escoge un método, incluso el del antimétodo. Cada una denomina a la musa de su creación y al nombrarla con su particular manera la hace suya y casi exclusiva; pero, insisto, sin dejar de ser la misma y la única. La idea principal, su más evidente punto de coincidencia, es el rechazo de la realidad establecida; todas coinciden, uso palabras de Vicente Huidobro, en una lógica sobrestimación de la poesía y en un también lógico desprecio del realism^ ,^ entre otras maneras más. Sin embargo, a pesar de sus coincidencias, a pesar de integrar una tendencia, sola a pesar de la similitud en sus actitudes e intenciones de renovación, a pesar, incluso, de haber compartido los mismos órganos de expresión y difusión, su convivencia no siempre es pura; su interrelación no siempre se da de un modo afable, como en toda, me atrevo a decirlo, condición fraternal. Pero aún así, aunque entre los movimientos de vanguardia siempre hubo ataques, controversias y polémicas de todo tipo, incluso entre los miembros de un sólo grupo, al final de cuentas terminan siendo una generación indivisible; he aquí unas palabras de Huidobro que nos dan una visión de aquella época y de aquellos hombres como piezas indispensables de todo un cuerpo: \Ticenre Huidobro, Manifiesto de Manifiestos, en Poerica). eslerico creacionistos, p. 139 Era la época heroica, en que se luchaba por un arte nuevo y un mundo nuevo. El estampido de los cañones no ahogaba las voces del espíritu. La inteligencia mantenía sus derechos en medio de la catástrofe; por lo menos, en Francia. [...I L?; c. f So puedo evocar aquellos tiempos, sin sentir cierta emoción, agravada hoy por LJ. las circunstancias... Apollinaire venía a comer a casa los sibados. También 2 venían a menudo Max Jacob, Reverdy, Paul Dermée. A veces llegaban Blaise Cendrars, 3larcoussis, Maurice Raynal, que venía del frente de batalla. Entonces conocí a Picasso, I...] Erik Satie, otro viejo amigo encantador, hoy muerto, como Apollinaire. Es triste recordar esos tiempos. ;En dónde está Picasso en estos momentos? ;En dónde está Lipchitz, Braque, Laurens, Léger, Breton, Rletsinger y tantos otros? I...] Todos ellos, todos, cuál más, cuál menos, todos contribuyeron con su ladrillo propio. al gran edificio del espíritu de una época histórica de la más alta importancia en la evolución humana. AI final de la guerra llegaron al grupo Paul Eluard, uno de los más grandes poetas que ha producido el mundo, André Breton, con su fuerte espíritu, siempre abierto y sin miedo, Soupault, Picabia que volvía de Sew York, Tristan Tzara que llegaba de Suiza, Benjamín Péret, Aragon y luego Georges Vildrac, Masson, Joan Miró, 3lax Ernst, y, por ultimo, Hans Arp l...]. /-I, I I r. *. a -.:.I :.U -il z w Q a *** La noción de 10 bello nunca pudo ser la misma después de las vanguardias. La belleza no se entiende ya después de dichos fenómenos estéticos de principios del siglo xx. La tradición de la ruptura quizá llegó al punto más alto en esa aventura maravillosa que tuvo de todo y que tal vez ahora, después de eso, viene ya en descenso. Los movimientos artístico-literarios de vanguardia sentaron en la silla eléctrica al Arte y con ello a toda una visión de mundo: la establecida, la que respondía al orden de la evolución, digamos, social y humana. Dentro de esa conmoción, la lingüística y la filosofia sucumben aún bajo el ser maligno de la poesía. Decir y pensar ya no ayudan al humano materialmente. Decir y pensar todavía responden al espíritu; pero éste, en las Charla de Carlos Vattier Con Vicente Huidobro (1931), en Rene de Costa. op. cit.. pp 12 vanguardias y con ellas, se ha entregado al Caos que, una vez alterado el Cosmos, está cerrando el ciclo. Pensar y mirar -dice Helio Piñón- no serán, en adelante, vías alternativas de acceso a lo real, sino las facetas convencionales de un modo distinto de conocer a traves del arte; los atributos simultáneos de una práctica que abandona el comentario para asumir plenamente la acción creadora, entendida ahora como producción de una realidad liberada de la existencia. LA 3fET.iFOR4 DE LAS VANGUARDIAS. A L.4 VANGUARDIA DE LA bfetafor4 ;Para qué sirve un escritor si no para destruir la literatura? MORELLI Otra forma de interpretar el fenómeno artístico-literario que primero cortó el cordón umbilical del siglo xx y después violentó su membrana virginal, el periodo denominado las vanguardias, se obtiene utilizando una metáfora aparentemente circular y redundante, una metáfora que contiene más de una y cuya sustancia es la paradoja: las vanguardias fueron una metafora que trascendió a la Ínetafora. El afán de ruptura con que se alimentó, e inevitablemente se envenenó, la máxima aventura de la poesía, o más bien, el punto más alto al que ésta ha llegado, puede entenderse como una gran metáfora que envuelve a otras más pequeñas: las que cada movimiento llegó a ser; de los cuales, algunos de estos, consciente, inconsciente y consecuentemente llegaron a trascender no sólo su propia metáfora, al menos no todos, sino a la metáfora en general, al tropo, a la figura, al uso alterado de la palabra fundado en la semejanza o Helio Piñón, Prólogo a Peter Biirger, Teoria de la vanguardia. p. 15 13 como prefiera llamársele a eso que tuvo la acepción primigenia de traslación del significado . Con esta interpretación se intenta traspasar otra más generalizada, no sin antes rescatarla de sí misma, aunque a lo Único que se llegue, por la alcurnia de sus propietarios, sea a transgredirla. Me refiero a la creencia de que toda figura extraña es metáfora y que ésta, en poesía, es ilimitada y capaz de todo. La única dirección aceptable de dicho uso es la que lleva a ver en éi un resultado de las propias vanguardias, una comprobación de su vigencia, un rasgo más de su herencia genética y su coloración total en la visión estética de mundo: Las vanguardias no sdlo trascendieron la metafora -rasgo menos percibido- sino que provocaron UJI cambio en la idea misnza que de ella se renia. Con tal de aplicarse a los textos vanguardistas, sus universos particulares y su orden caótico, su definición y modos de enrenderla y detectarla se modificó. Sin embargo, a las creaciones vanguardistas, al reducirlas a cuerpos metafóricos se las paraliza, con una especie de sedante que entorpece sus intentos de llegar a la otra orilla , tal como descifrar un alebrije, identificar sus partes ;no es, acaso, mutilarlo? *** La vanguardia, pues, manifestación más radical de la poesía que, al menos hasta nuestros días, ha sufrido el Arte a través de toda la historia de la Pero se debe aclarar que esta propuesta, la de interpretarlas conlo una gran metáfora, es sólo pasajera, adecuada para aquellos que nunca creyeron en dichos movimientos, es como una forma racional de tolerar su existencia dentro de lahistoriauniversal de la literatura, por si acaso fuera necesario. Pues para los protagonistas sus escuelas nunca fueron formas figuradas de mirar el mundo, sino que las tomaron muy en serio. como debió de ser. y les habría resultado inadmisible la expresión de constifuir u m vwfúfom. De lo contrario tendríamos que Vicente Huidobro no es más que un creador de medforas, que Andre Breton no es más que un sofiador de metáforas, que Marinetti no es más que un mecánico de metáforas, que Tristan Tzara es sólo un terrorista de la metáfora y así al infinito. Las vanguardias fueron reales, y aunque el idealismo y su propio rechazo del oxigeno convencional, su carácter paradójico de efirneras. así como el pun:ulisnio de SUS integrantes las haya sofocado, creyeron realmente en sus propuestas y en sus formas. tal vez de la misma manera que los niños en su territorio Iddico, de modo muy justo, nunca asumen lo imposible como retorno al mundo real. ~~ 14 civilización, fracturó la epistemología conformada por tantosiglos de respiración, y su estética tuvo que cumplir, al menos en el inicio, su detonación atómica. Los postulados de las vanguardias se reducen, si no en todas sí en la mayoría, a un alejamiento sistemático de la realidad que pretende llegar hasta las últimas consecuencias. No se trata de una desconstruccidn de la realidad, mucho menos de una reconstrucción de ésta, sino de la construcción de otra. La desrruccidn que late implícita en sus preceptos sugiere más que nada construccidn, la construcción total de algo nuevo. La fractura no provoca simple distorsión, sino algo más que atenta, en un nivel estético, las leyes fisicas y las divinas. Y así, con el rechazo de todo arcaísmo vigente, que al final de cuentas fue un tópico más, pues los vanguardistas siempre buscaron y encontraron en las obras del pasado material incluso para sus lineamientos, sin contradecir que sí lograron trastornar los modos de mirar artísticamente; gozaron \.iendo su desfile de cadáveres y moribundos pertenecientes al reinado de lo vetusto, rechazando toda complicidad con lo de antaño y algunas veces con algunos precedentes inmediatos. Entre esos cadáveres y moribundos, permitase continuar con la expresión, puede encontrarse el uso de la metáfora, independientemente de que muchos comentaristas figuras poéticas, con Helio Piñón: la conciencia la confundan, en cuanto a la imagen vanguardista. Por lo tanto, así como dice lingüística de la realidad compromete vanguardista en la reflexión sobre el lenguaje como vía de acceso a realidades nuevas; el lenguaje, pues, construye la realidad, no refiere un mundo preexistente. la al La metáfora: en fin, junto con otros elementos sempiternos de la poesía tradicional. después de condenarse cualquiera forma de expresión mimética, también tu\.o que hacer fila en el cadalso construido por los vanguardistas en la entrada principal del siglo XX, y aunque ninguno de ellos escribió el panfleto con la leyenda: La metáfora ha muerto de fafiga, que tan oportuno hubiera Helio Piñon. op. cit.. p. 13 sido, el suceso puede inferirse de sus proclamas y de su princi
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