Treinta y un años de relaciones diplomáticas y ochenta y cuatro años de relaciones consulares entre México y Egipto.

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  46 ENSAYOS Treinta y un años de relaciones diplomáticas y ochenta y cuatro años de relaciones consulares entre México y Egipto. Federico Chabaud M. l. Antecedentes históricos del establecimiento de relaciones
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46 ENSAYOS Treinta y un años de relaciones diplomáticas y ochenta y cuatro años de relaciones consulares entre México y Egipto. Federico Chabaud M. l. Antecedentes históricos del establecimiento de relaciones consulares y diplomáticas L os primeros contactos con miras a establecer relaciones formales entre México y Egipto se remontan a los albores del siglo XX, cuando el presidente Porfirio Díaz dispuso el estáblecimiento de un Consulado Honorario en la Ciudad de Alejandría con objeto de atender, principalmente, el incremento de las necesidades consulares y comerciales despertadas por la apertura del Canal de Suez en De esta forma, el 3 de marzo de 1905, el presidente de México nombró al señor Antonio de Beneducci como cónsul honorario de México en Alejandría y el20 de mayo del mismo año se solicitó al emperador Abdul Hamid 11 del Imperio Otomano en Constantinopla el exequatur para De Beneducci. Por su parte, el 9 de enero de 1906 el cónsul honorario designado informó al secretario de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal, que no había recibido el exequatur de estilo de Constantinopla y, por lo tanto, no había sido reconocido por el gobierno egipcio y no podía entrar en funciones legalmente.1 Por su lado, el ministro de Negocios Extranjeros del Imperio Otomano informó en febrero de 1906 que no existiendo ninguna convención consular entre México y Turquía y por lo tanto, no habiendo habido hasta ahora ningún nombramiento de Cónsul por ninguna de ambas partes, el Gobierno imperial no podrá acceder a la citada demanda, a no ser que el.gobierno de México consienta en celebrar con el Imperio Otomano un arreglo a ese respecto, 1 Información proporcionada por la Dirección General del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaria de Relaciones Exteriores. basado en el Derecho Internacional europeo y la reciprocidad .2 El 30 de abril de 1906 murió en Alejandría el cónsul honorario De Beneducci y, a pesar de que el ministro Mariscal recomendó al presidente Díaz que no se nombrara un nuevo cónsul en Alejandría, el 25 de mayo del mismo año se nombró al señor Georges Violara para ocupar el cargo, mismo que desempeñó por lo menos hasta 1913, según consta en el Archivo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaci ones Exteriores de México.3 Entre 1913 y 1930, debido seguramente a la Revolución mexicana y su secuela, así como al estallido de la primera guerra mundial, en el Archivo Histórico Diplomático de la SRE no se registra ninguna comunicación entre el citado Gonsulado Honorario en Alejandría y la Cancillería mexicana. El 26 de marzo de 1930, el cónsul honorario de México en Alejandría, Philip N. Bianchi, diri- gió una carta (No. 58) a la Cancillería egipcia, solicitando la aplicación de la cláusula de la nación más favorecida a los productos mexicanos. El ministro de Asuntos Exteriores interino egipcio, M.B. Barakat, le contestó cuatro días después señalándole que la aplicación de dicho tratamiento a los productos mexicanos, necesitaría la reciprocidad por parte del Gobierno mexicano en lo que concierne a los productos egipcios .4 En este sentido, informó al cónsul Bianchi que su gobierno no tendría inconveniente en acceder a la aplicación de (dicho) tratamiento a los productos mexicanos, si el Gobierno mexicano, sea directamente o por conducto de un plenipotenciario designado para tal efecto, aceptara el mismo compromiso respecto a los productos egipcios, y esto, 2 /bid. 3 Archivo Histórico Diplomático de la SRE. 4 /bid. REVISTA MEXICANA DE POLITICA EXTERIOR No. 25 OCT-DIC mientras se celebra un acuerdo comercial provisional entre los dos países . Con este fin, el ministro Barakat sugirió que dicho acuerdo consistiera en el canje de 2 notas, cuyos proyectos remitió el cónsul honorario mexicano.s Por su parte, la Cancillería mexicana instruyó al cónsul Bianchi para que comunicara a las autoridades egipcias su anuencia en celebrar el convenio comercial provisional propuesto y aplicar a los productos egipcios 13. cláusula de la nación más favorecida, pero en su forma condicional, es decir, en el sentido de que cualquier potencia tendrá derecho al beneficio otorgado a la nación más favorecida, siempre que otorgue a México una compensación equivalente (de común acuerdo) a la otorgada por la referida nación más favorecida; reservándose el Gobierno mexicano el derecho de tratar exclusivamente con los países limítrofes, sin que las concesiones que pudieran hacérseles pudieran favorecer a otros países . Para tal efecto, ordenó al citado cónsul someter los proyectos mexicanos para realizar el canje de notas correspondiente, indicándole que no obstante que el intercambio comercial entre México y Egipto no existe... (la negociación de un eventual acuerdo comercial entre ambos países) presenta algún interés desde el punto de vista del desarrollo de nuestras relaciones diplomáticas .6 Finalmente el referido convenio no fue firmado, al parecer debido a la reserva presentada por el gobierno mexicano.? Siete años más tarde, el 23 de septiembre de 1937, el ministro plenipotenciario de México en Rumania, Vicente Veloz González, manifestó a la Cancillería mexicana la conveniencia de extender su acción hasta Bulgaria, Yugoslavia, Grecia y Egipto , subrayando que -a su juicio- existía un vivo deseo de acercamiento con México no sólo en el orden diplomático, sino también en el orden cultural y comercial .s En mayo de 1946, el embajador de Egipto en Francia manifestó al representante de México en París el deseo de su gobierno de establecer relaciones diplomáticas entre ambos países. La Cancillería mexicana le contestó que porrazones presupuestarias, de momento México no 5 /bid. 6 /bid. /bid. Archivo Histórico Diplomático de la SRE, Expediente 111/310/(07)/10619 Topográfica: estaba en condiciones de entablar relaciones diplomáticas con Egipto pero que el asunto es - taba en estudio.s Posteriormente, en 1952, el mismo año en que obtuvo su independencia, Egipto -en esta ocasión a través de su representante en Washington- reiteró su deseo de establecer relaciones diplomáticas con México, manifestando su disposición a que representantes diplomáticos en terceros países fueran acreditados concurrentemente en El Cairo y México. El gobierno mexicano respondió que estudiaría la proposición.1o En marzo y julio de 1956 se recibieron nuevas iniciativas de parte de Egipto, pero México consideró poco oportuno el establecimiento de relaciones en ese momento, debido a la grave situación prevaleciente en el Medio Oriente suscitada por la Crisis de Suez.11 En septiembre de 1956, el ministro plenipotenciario de México en Beirut informó haber recibido la visita del embajador de Egipto en Líbano, quien le indicó que en sesión tenida por el gabinete egipcio el día 10 de septiembre de ese año, se había tomado la decisión de establecer relaciones diplomáticas con México con el rango de Embajada. Al respecto el diplomático mexicano consultó con el presidente de la República, Adolfo Ruiz Cortines, quien dispuso que se mantuviera pendiente el asunto.12 Durante todo el año de 19571os embajadores de Egipto en Beirut y Washington insistieron a sus homólogos mexicanos sobre el asunto del establecimiento de relaciones.13 El1o. de febrero- de 1958 se anunció simultáneamente en El Cairo y Damasco la unión de Egipto y Siria para formar la República Árabe Unida. Como nuestro país tenía relaciones diplomáticas con Siria, el ministro de México en Beirut -quien estaba acreditado ante el gobierno de Damasco- solicitó instrucciones al respecto. La Secretaría de Relaciones consideró que al haber desaparecido Siria como Estado independiente cesaban automáticamente las relaciones diplomáticas de México con Damasco, y que el problema del reconocimiento de la República Árabe Unida era asunto distinto.14 9 Archivos de la Embajada de México en Egipto. 10 /bid. 11 /bid. 12 /bid. 13 /bid. 14 /bid. 48 ENSAYOS El 1 O de marzo de 1958, el embajador de la República Árabe Unida en Washington dirigió una nota a nuestra embajada en esa ciudad, solicitando el beneplácito de nuestro gobierno para el nombramiento del señor Anwar Hatem como embajador en México. La Secretaría de Relaciones consideró que este procedimiento se apartaba de las normas consagradas del derecho internacional y de las prácticas diplomáticas, pues no habían tenido lugar las consultas y negociaciones previas entre las partes interesadas. Sin embargo, se consultó sobre el particular al presidente de la República, quien giró instrucciones de que se concediese el beneplácito al embajador Hatem.1s Al comunicarse a la embajada de la República Árabe Unida en Washington el beneplácito de nuestro gobierno para el' señor Hatem, se consideró que al mismo tiempo México reconocía al gobierno de la RAU y se establecían relaciones diplomáticas entre ambos países. Esto tuvo lugar el 31 de marzo de 1958, abriéndose embajadas en las respectivas capitales en Evolución y estado actual de las relaciones diplomáticas México-Egipto Políticas Las relaciones diplomáticas México-Egipto; establecidas el 31 de marzo de 1958, se han caracterizado por sus profundas afinidades en. la percepción de la problemática internacional y por la voluntad política de ambos gobiernos para estrecharlas y ampliarlas dentro del marco de la cooperación Sur-Sur; así, 31 años de cordiales relaciones se han fortalecido con los siguientes eventos: Visita oficial del presidente Luis Echeverría a Egipto (primera que realiza un jefe de Estado mexicano y un jefe de Estado latinoamericano), del4 al 7 de agosto de 1975, dentro del marco de la gira que efectuó por Guyana, Argelia, Irán, India, Sri Lanka, Tanzania, Kuwait, Arabia Saudita, Israel, Jordania, Trinidad y Tohago 15 /bid. 16 /bid. 17 La información contenida en este apartado fue obtenida de los Archivos de la Embajada de México en Egipto, las Memorias ( ) y los Informes de Labores de la SRE ( ). y Cuba. Durante dicha visita, el mandatario mexicano, además de entrevistarse con el presidente Sadat, sostuvo conversaciones con el líder de la OLP y se firmó el Programa de Cooperación Cultural y Educativa para el período y el Programa de Cooperación Científica y Técnica para entre ambos países. Escala técnica del presidente José López Portillo, del 23 al 25 de enero de 1981, durante la que se entrevistó con el presidente Sadat. Visita oficial del secretario de Relaciones Exteriores, Emilio O. Rabasa, del 26 de septiembre al 1º de octubre de 1974, durante la cual se entrevistó con el presidente Sadat y su homólogo egipcio. Visitas oficiales que el secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Boutros Boutros Ghali, realizó a México del13 al 19 de enero de 1981, del17 al19 de junio de 1984, y del19 al21 de agosto de 1987; durante esta última, además de entrevistarse con su homólogo y otros altos funcionarios mexicanos, copresidió la 1 Reunión de Evaluación de las Relaciones Económicas y de Cooperación Cultural y Científico-Técnica entre México y Egipto y firmó con el canciller Bernardo Sepúlveda, el Programa de Cooperación Cultural y Educativa para el período ; asimismo, copresidió con este último el lv Seminario África-América La ti na. Visita oficial del secretario de Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda Amor, a Egipto del 19 al 25 de enero de 1986, durante la cual se entrevistó con el presidente Mubarak, el canciller Abdel-. Meguid y el ministro de Estado para Asuntos Exteriores, Ghali; asimismo, capresidió con este último el 111 Seminario África-América Latina. Visitas de delegaciones parlamentarias egipcias a México, realizadas del 6 al10 de septiembre de 1979, y a fines de abril de 1988; esta última, efectuada a invitación del Senado mexiéano, fue encabezada por el presidente de la Asamblea del Pueblo, Rifaat ei-mahgub. Visita de una delegación parlamentaria mexicana a Egipto -enc~bezada por el REVISTA MEXICANA DE POLITICA EXTERIOR No. 25 OCT-DIC diputado Víctor Manzanilla Shaffer-, realizada del 1º al 6 de marzo de 1979, a invitación de la Asamblea del Pueblo de Egipto. Visita de una delegación de senadores mexicanos a Egipto -encabezada por el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Alfonso Martínez Domínguez-, realizada del 14 al 18 de mayo de Entrevista de los presidentes de México y Egipto, Carlos Salinas de Gortari y Hosni Mubarak, realizada el día 13 de julio de 1989 en París, dentro del marco de la celebración del Bicentenario de la Revolución Francesa. Durante el citado encuentro, el mandatario mexicano extendió una invitación a su homólogo egipcio para que visite oficialmente México (cabe destacar que desde 1984, el presidente Mubarak había extendido una invitación similar al presidente Miguel de la Madrid). En abril de 1982, se estableció una Agregaduría Militar y Aérea de México en El Cairo (concurrente con Líbano), siendo acreditado el agregado militar de Egipto en Washington ante el gobierno mexicano. Debe destacarse que en signo de amistad y como prueba patente de México y Egipto de estrechar sus vínculos, diversas personalidades de ambos países han sido honradas con las más altas condecoraciones que otorgan sus gobiernos, incluyendo a los presidentes Gamal Abdel Nasser, Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, y los cancilleres Mahmud Fauzi y Boutros Boutros Ghali. Hasta el presente, México y Egipto han firmado los siguientes convenios: Convenio de Intercambio Cultural, del 8 de abril de 1960 y que entró en vigor el 19 de mayo de Convenio Comercial, del 25 de octubre de 1963 y que entró en vigor el 26 de marzo de Acuerdo que sustituye las listas de pro- duetos A y B anexas al Convenio Comercial del 25 de octubre de 1963, que. entró en vigor el 7 de abril de Convenio General de Cooperación Económica y Científico-Técnica, del 18 de junio de 1984 y que entró en vigor el 20 de enero de 1986 (en el artículo X de este Acuerdo se prevé el establecimiento de la Comisión Mixta de Cooperación Económica y Científico-Técnica México Egipto). Debe subrayarse el alto grado de convergencia existente en las políticas exteriores respectivas, el cual puede constatarse al evaluar las posiciones de ambos países en el seno de la Organización de las Naciones Unidas. Así, por ejemplo, en la XLII Asamblea General de la ONU el porcentaje de coincidencia entre los patrones de votación de México y Egipto -considerando 20 resoluciones prioritarias para nuestro país-, fue del 90 por ciento. En relación con los conflictos regionales, destaca igualmente la identidad de las posiciones mexicana y egipcia.ambos países coinciden en su apoyo a los derechos inalienables del pueblo palestino, incluyendo el de la autodeterminación para constituirse en un Estado independiente, el reconocimiento de la OLP como el legítimo representante del pueblo palestino, el reconocimiento del derecho de Israel a su existencia como un Estado soberano con fronteras internacionales reconocidas y la necesidad de que Israel se retire de los territorios árabes ocupados. Todavía más, México, al igual que Egipto, ha manifestado su apoyo a una Conferencia Internacional de Paz para Medio Oriente, en la que participen todas-las partes involucradas, y ha manifestado su respaldo a las resoluciones ems~nadas de la Reunión Extraordinaria del Consejo Nacional Palestino celebrada en noviembre de 1988 aunque, a diferencia de Egipto, nuestro país no.ha reconocido oficialmente al Estado palestino independiente proclamado en dicha Reunión. En cuanto al conflicto lrán-lrak, aunque el gobierno egipcio brindó sustancial apoyo económico y militar a Bagdad, incluyendo el envío de voluntarios al frente de guerra, desde el inicio de las hostilidades pugnó al igual que México por poner fin al' conflicto con base en las r-esoluciones pertinentes de la ONU, incluyendo la 538 del Consejo de Seguridad. En torno a Centroamérica, Egipto coincide, en principio, con la posición de México, y ambos países se han pronunciado por una solución global, integrada y negociada del conflicto centroamericano, considerando la 50 ENSAYOS necesidad del pleno respeto de todos los Estados a los principios del derecho internacional consagrados en la Carta de la ONU. Cabe señalar que no obstante que en repetidas ocasiones Egipto ha manifestado su apoyo a los esfuerzos pacificadores realizados por los grupos Contadora y de Apoyo, ha optado por abstenerse de votar en los casos en que se alude al fallo de la Corte Internacional de Justicia con respecto a las actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua. México y Egipto condenan sin reservas el oprobioso sistema de segregación racial practicado por Sudáfrica, se pronuncian en favor de la independencia de Namibia y reconocen a la SWAPO como único y legítimo representante del pueblo namibiano. En cuanto al grave problema de la deuda externa de los países en desarrollo, ambos países postulan la ingente necesidad de aplicar una solución expedita y coordinada a dicho problema, que amenaza con clausurar las expectativas de desarrollo económico y social de la mayoría de los pueblos del mundo. Por su parte, ~gipto -al igual que los demás miembros de la Organización de la Unidad Africana (QUA)- apoya la celebración de una conferencia internacional sobre la materia. En relación con el conflicto del Sahara occi- dental, las posiciones egipcia y mexicana difieren debido a que Egipto -que respalda las reivindicaciones de Marruecos sobre dicho territorio- no reconoce, como es el caso de México, a la República Árabe Saharahui Democrática (RASO). Como se desprende de lo antes expuesto, puede afirmarse que la identidad de posiciones existente entre México y Egipto dentro de la dinámica de la sociedad internacional contemporánea -que ha propiciado una fructífera cooperación político-diplomática bilateral, especialmente dentro de los diversos organismos internacionales-, es producto de los siguientes factores: a) las afinidades de sus respectivas políticas exteriores, basadas en los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos, igualdad jurídica de los Estados, solución pacífica de controversias, proscripción del uso o amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales y cooperación internacional para el desarrollo. Asimismo, ambos países rechazan las políticas de bloques y buscan una relación equilibrada con las dos superpotencias (de hecho, Egipto es miembro fundador del Movimiento de Países No Alineados y México, aunque no es integrante de dicho movimiento, comparte los principios rectores que lo animan); b) la similitud de los graves problemas que enfrentan ambas naciones (insuficiente desarrollo industrial y tecnológico, sobrepoblación, elevado endeudamiento externo, narcotráfico, etc.), y e) su calidad de potencias intermedias emergentes y el gran prestigio de que ambos países gozan en sus respectivos ámbitos de acción regional, en particular por su activa participación en la solución de conflictos y la promoción de la cooperación económica y científico-técnica internacionales. 2. Económicas1B Contrariamente a lo que sucede en la esfera política, los intercambios económicos y comerciales no han alcanzado el desarrollo esperado por los gobiernos mexicano y egipcio, siendo reducidos e inconsistentes. Entre las causas que han originado esta situación deben citarse las siguientes: la falta de sistemas de promoción para dar a conocer las posibilida-.. des comerciales de ambos mercados, la ausencia de apoyos financieros para el fomento del comercio bilateral y de las coinversiones, la deficiencia en los medios de transporte y los severos problemas económicos y financieros que afrontan ambos países. En 1964, una misión comercial mexicana encabezada por el entonces secretario de Industria y Comercio, Octaviano Campos Salas, realizó una visita a Egipto con el fin de explorar las posibilidades de activar las relaciones económicas y comerciales entre ambos países. A fines de 1964, Egipto tuvo una grave escasez de cereales (maíz y trigo) debido a que su principal surtidor, la Unión Soviética, pasaba a 1a La info
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