La Chunga - Pieza Teatral

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  DOMENICO ANTONIO CUSATO Università di Messina La Chunga de Mario Vargas Llosa: tiempos y perspectivas de la memoria Pocos son los estudios sobre la producción teatral de Mario Vargas Llosa, ya que la mayoría de los críticos considera este género como una ocupación marginal del escritor peruano. Sin embargo, las piezas de nuestro autor no son menos interesantes que sus obras narrativas, puesto que ponen de relieve su concepción sobre qué es y cómo se debe construir un texto literario. Después d
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  DOMENICO ANTONIO CUSATO Università di MessinaLa Chunga de Mario Vargas Llosa:tiempos y perspectivas de la memoriaPocos son los estudios sobre la producción teatral de MarioVargas Llosa, ya que la mayoría de los críticos considera este géne-ro como una ocupación marginal del escritor peruano. Sin embargo,las piezas de nuestro autor no son menos interesantes que susobras narrativas, puesto que ponen de relieve su concepción sobrequé es y cómo se debe construir un texto literario.Después de habernos ocupado en otra ocasión de los dos pri-meros dramas (La señorita de Tacna 1 y Kathie y el hipopótamo 2 ), trataremos ahora de abordar la tercera de las cinco obras teatralesque hasta el momento el artista hispanoamericano ha publicado.Como en la mayoría de sus piezas, también en ésta es el en-tramado con el que se propone, y no la fábula, lo que le da cierto va-lor literario al drama y nos permite hacer una serie de considera-ciones en torno a la poética del autor.Al contrario de las novelas, donde trata de representar de for-ma verídica la realidad cotidiana, en sus dramas Mario Vargas Llo-sa remarca que «El teatro no es la vida, sino el teatro, es decir otravida, la de mentiras, la de ficción» 3 . Por tal motivo, exalta la virtudde la «mentira» por encima de la realidad. La mentira, por otro lado, constituye la base de la creación literaria; y para el hombrecrear, inventar historias es necesario, entre otras cosas, para apla-car los «apetitos» de la fantasía que «[...] siempre desbordan los 1 Mario Vargas Llosa, La señorita de Tacna, Barcelona, Seix Barrai, 1981. 2 Idem, Kathie y el hipopótamo, Barcelona, Seix Barrai, 1983. 3 Idem, «El teatro como ficción», introducción a Kathie y el hipopótamo, cit., p. 11. AISPI. «La Chunga» de Mario Vargas Llosa: tiempos y perspectivas de la memoria.  274 Domenico Antonio Cusato límites dentro de los que se mueve ese cuerpo mortal al que le hasido concedida la perversa prerrogativa de imaginar las mil y unaaventuras y protagonizar apenas diez» 4 .Esto, como se verá, no vale sólo para los hombres de carne yhueso: en las piezas de Vargas Llosa, también los personajes deficción (a quienes el autor les concede aún menores posibilidades delas que se les da a las personas en la vida real) parecen buscar elescape de la fantasía para sobrevivir. Este deseo de construir histo- rias, pues, es el resorte que les da vida a los acontecimientos en laescena: sendas recuperaciones del pasado por parte de los persona-jes (enriquecido con lo que Vargas Llosa define el «elemento aña-dido») traducen el anhelo de salir del rol gris y marginal que les hadeparado su creador 5 para permitirles ser protagonistas de aventu-ras que nunca sucedieron. * * * La Chunga 6 está dividida en dos actos y quince cuadros (cincoen el primer acto y diez en el segundo); y cada uno de estos últimoslleva un título que define o comenta a veces la acción, otras veces laperspectiva o algún que otro personaje.El argumento de la pieza, como se acaba de decir, es bastantesimple. En una tasca de las afueras de Piura, cuatro amigos - quese autodefinen los Inconquistables - juegan a los dados como todaslas noches. Y, como todas las noches evocan el episodio de cuandoJosefino, el más mujeriego del grupo, llevó al barucho a su últimaconquista, para alardear de ella con los compañeros y presentársela 4 Ibidem, p. 10. 5 Sobre la problemática unamuniana a la que, tal vez inconscientemente, serehace Vargas Llosa (a propósito del personaje que trata de independizarse de sucreador), remito a mis trabajos «La señorita de Tacna» ovvero la vocazione narra-tiva di Mario Vargas Llosa, en «Cultura Latinoamericana», nos. 1-2, 1999-2000, p.125 y Scarti temporali e intrusioni metalettiche in «Kathie y el hipopótamo» diMario Vargas Llosa, en Atti del II Convegno di Studi su «Testo, metodo, elabora-zione elettronica», Messina-Milazzo, 18-20 aprile 2002 (al cuidado de D. A. Cusato, D. Iaria, R. M. Palermo), Messina, Andrea Lippolis Editore, 2002 (c.d.s.). 6 Mario Vargas Llosa, La Chunga, Barcelona, Seix Barrai, 1983. La ediciónque se utilizará en este trabajo es la publicada por la misma editorial en 1990. AISPI. «La Chunga» de Mario Vargas Llosa: tiempos y perspectivas de la memoria.  La Chunga de Mario Vargas Llosa: tiempos y perspectivas de la memoria 275 a la Chunga, la dueña del mugriento local. Esta última, presa de lajoven y bella Mercedes, no se preocupa de ocultar su deseo de en-trar en intimidad con la ingenua Mechita.Todos recuerdan que, esa noche, Josefino pierde a los dadosuna gran cantidad de dinero; y que éste, habiendo notado la debili-dad de la Chunga hacia la muchacha, le propone un trato: por tresmil soles, le alquilará a Meche una noche entera.La Chunga acepta y se va con la joven al cuarto de arriba. Loque pasa a partir de ese momento nunca se sabrá. Lo único ciertoes que Meche, a partir de esa noche, desaparece para siempre. Asíque en el presente de la escena, después de un tiempo indefinido, alrememorar el episodio, cada uno de los Inconquistables crea la con-tinuación de aquella historia, y la revive, como si fuera un autén-tico recuerdo, según su propia perspectiva individual, determinadapor los demonios personales.Cuando los personajes vuelven del tiempo de la memoria alpresente de la evocación, es la hora de cerrar el bar. Los Inconquis-tables se van pensando en la próxima noche de vagancia que pasa-rán en la tasca de Piura. * * * Como se puede apreciar, se trata de una historia planteadacon un procedimiento analéptico, donde la parte fundamental no esrepresentada por el «relato primero», sino por el «secundario» 7 , queconsiste en la recuperación retrospectiva del pasado. De hecho, esparadójicamente en este segundo plano donde los Inconquistables,dejando el tiempo casi estático del presente (en que únicamente sejuega la partida de dados) y penetrando en el de la memoria, se veninvolucrados en secuencias de cierto dinamismo.Además, como se verá, la temporalidad del presente de la es-cena, ya lenta de por sí, en algunos momentos llegará hasta a blo-quearse, para dejar espacio al tiempo subjetivo del recuerdo: los 7 «Toda anacronía constituye con relación al relato en que se inserta - enque se injerta - un relato temporalmente secundario, subordinado al primero [...]». Cfr. Gerard Genette, Figuras III, Barcelona, Editorial Lumen, 1989, p. 104. AISPI. «La Chunga» de Mario Vargas Llosa: tiempos y perspectivas de la memoria.  276 Domenico Antonio Cusato acontecimientos del pasado rememorado, que en la mente fluyen enpocos segundos, en las tablas tienen que ser representados necesa-riamente según el tiempo objetivo de los relojes; así que para poderexponer los pocos instantes en que se construye el recuerdo y dar laidea de la rapidez del pensamiento con respecto a la temporalidadcronológica, es necesario reducir la velocidad de esta última y hastadetenerla. Así que, a pesar de que las aproximadamente dos horasdel desarrollo de la acción de un drama se suelen encontrar en per-fecta sincronía (o, mejor dicho, isocronía) con el tiempo del espec-tador, por su planteamiento estructural el «relato primero» de LaChunga, aunque dura del comienzo al final del drama, correspondeefectivamente sólo a unos cuantos minutos de tiempo real. * * * A esta obra se le puede aplicar la definición de «drama narra-tivo», acuñada por Gonzalo Torrente Ballester quien, refiriéndose a Ana Kleiber de Alfonso Sastre, consideraba que: [...] pertenece a esa clase de dramas, tan usados, que puedenjustamente llamarse narrativos y que consisten en un relato[...] algunos de cuyos momentos [...] en vez de contarse, se re-presentan 8 . Como en cualquier drama narrativo, también en La Chunga se encuentra la instancia que hace posible la dramatización de laanalepsis: es decir, el «narrador generador» 9 . Para mayor precisión,en la obra hay una serie de narradores generadores que proyectan 8 Gonzalo Torrente Ballester, Teatro Español Contemporáneo, Madrid,Guadarrama, 1968, p. 375. 9 El de «narrador generador», es un rol que adquiere cualquier personajecuando, al narrar algo (para otros o, como en nuestro caso, para sí mismo), pone enmarcha el procedimiento de la dramatización del episodio. Esta categoría «crea,engendra con su discurso un universo dramático habitado por otros personajes decondición ontologicamente distinta». (Cfr. Ángel Abuín González, El narrador enel teatro, Santiago de Compostela, Universidad, 1997, pp. 27-28). AISPI. «La Chunga» de Mario Vargas Llosa: tiempos y perspectivas de la memoria.
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