4088683 La Guerra de Reconquista Inka

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  LA GUERRA DE RECONQUISTA INKA El profesor, Edmundo Guillén Guillén , Dr. en Historia , Dr. en Educación y Abogado, ha dedicado su larga investigación para rehacer la historia épica de los incas desde la perspectiva peruana. Es autor de los libros: “Wascar Inka trágico”, la “Versión Inka de la conquista del Perú”, la “Conquista del Perú”, el “Ejército Inka”, “Vilcabamba, la última capital de los incas” (en lengua japonesa) y de numerosos ensayos históricos entre los que destacan el: “Enigma de l
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  LA GUERRA DE RECONQUISTA INKA  El profesor, Edmundo Guillén Guillén , Dr. en Historia , Dr. en Educación y Abogado, hadedicado su larga investigación para rehacer la historia épica de los incas desde la perspectiva peruana. Es autor de los libros: “Wascar Inka trágico”, la “Versión Inka de la conquista del Perú”,la “Conquista del Perú”, el “Ejército Inka”, “Vilcabamba, la última capital de los incas”(en lengua japonesa) y de numerosos ensayos históricos entre los que destacan el:“Enigma de las momias incas”, “Documentos inédita para la historia de Vilcabamba”,“450 aniversario de la heroica resistencia del pueblo de Tumbes”, “Vilcabamba la últimacapital del Estado imperial Inka”, “Wila Oma, el intip apun o gran sacerdote y capitán del  sol”, etc. En 1976 dirigió la expedición científica que identificó históricamente el lugar donde yacenlos restos de la “Perdida ciudad de los incas”, la ciudad de Vilcabamba, la última capital del Tawantinsuyo.  CAPÍTULO IEL TAWANTINSUYO EN LA DÉCADA DE 1520 A 1530El estado Inka, en el curso de esta década, confrontaba en su extenso territorio, principalmente, tres grandes problemas. El primero de ellos, su falta de integración política,étnica e ideológica, que hacía de él un gigante con cabeza de oro y pies de barro. Elsegundo, la pugna creciente entre los linajes y panacas incas por la hegemonía del poder yel tercero, las aspiraciones libertarias de los pueblos conquistados por salir del dominiocusqueño.Wayna Qhapaq en su largo reinado, no obstante sus esfuerzos políticos por mantener la“paz incaica”, no pudo evitar la sublevación de varias provincias de la región ecuatorial delTawantinsuyo que fueron severamente reprimidas. Igualmente, no pudo precaver la pugnaentre las parcialidades cusqueñas Hanan y Urin que se agudizó después de su muerte en1529, en el estallido de la rebelión de Atao Wallpa que cuestionó la legitimidad delgobierno de su hermano Wascar Inka.Estos problemas, con otros secuenciales facilitaron las exploraciones españolas de 1526 a1528 y posteriormente la invasión misma del Tawantinsuyo en 1531.1. LAS POSTRIMERÍAS DEL GOBIERNO DE WAYNA QHAPAQ.Como Se sabe por versiones peruanas y españolas, este famoso Inka fue el afortunadoheredero del Tawantinsuyo, el Estado andino más extenso y poderoso de su tiempoorganizado por Pachacuti Inka Yupanki quizás desde mediados del siglo XV, que con laconquista de Tupa Inka y las últimas de Wayna Qhapaq,- en la década de 1520- sus límitesse extendieron desde el sur de la actual república de Colombia hasta la parte austral deChile; de la costa, a las profundidades de la selva amazónica y por el sureste, hasta bordear las pampas argentinas.Sin embargo, este gran Estado Inka, - en la década referida- era todavía estructuralmentedébil. Carecía entonces de cohesión política, ideológica y étnica con los pueblosconquistados que mantenían latentes sus sentimientos regionalistas. El Tawantinsuyo antesde la invasión española, era así un gigante con cabeza de oro y pies de barro e interiormentecorroído por la ambición de los linajes cusqueños que se disputaban el poder y lahegemonía de su gobierno.Por ejemplo, Pachakuti Inka Yupanki sacrificó a varios de sus hermanos y capitanes paraconsolidar su poder. Tupa Inka Yupanki develó la conspiración de su hermano Tupa Qhapaqy aplastó sangrientamente el alzamiento de las Collas para asegurar su autoridad. Después asu muerte o asesinato, las madres de sus hijos Qhapaq Wari y Titu Kusi Wallpa sedisputaron a la vez el derecho al gobierno. Derrotado el primero, Titu Kusi Wallpa-adolescente aún- fue reconocido como su legítimo sucesor con el nombre de WaynaQhapaq y asumió prematuramente el reinado al fracasar la conspiración del Regente ApoWallpaya, que quiso encumbrar a su hijo en el gobierno del Tawantinsuyo .Las primeras tareas gubernativas de Wayna Qhapaq fueron la pacificación del imperio y larepresión de los pueblos alzados después de la muerte de su padre. Luego continuar con la  integración política e ideológica del Tawantinsuyo. Las crónicas dicen que con este propósito, “trabajó mucho” para “mantener quieta la tierra” que se “ alzaba cada día” y queconvencido de que su presencia en los pueblos era importante, inició la visita de su extensoterritorio para conocer de cerca sus necesidades y desarrollar la producción, para demostrar con la abundancia y los excedentes, las ventajas del gobierno “Waqchakuyay” delTawantinsuyo y la importancia de la “paz incaica”.Sin embargo, tampoco pudo mantener esta paz por mucho tiempo. Cuando estabaordenando las tierras del valle de Cochabamba (Qachapampa) en el actual territorioBolivia, estalló la rebelión de las provincias de: Quito, Cayambe, Carange y Otovalo, queobligaron al Inka a suspender sus trabajos en este valle y regresar al Cusco. En esta ciudad, preparó la campaña contra las provincias sublevadas y designó a su hijo Tupa Kusi Wallpa(Wascar Inka) como su correinante. Según varios testimonios, el Inka salió de esta ciudadcon un poderoso y galano ejército de “doscientos mil hombres” . Los “Hanancusco”, almando de Auki Tupa y los “Hurincusco”, a órdenes del joven Michiq Waka Mayta. Esteejército dividido en escuadrones de mil hombres repartidos por ayllus y parcialidades, concapitanes lucidamente ataviados con sus armas típicas y estandarte, daban la impresionantevisión del poder bélico de Tawantinsuyo. Se afirma que parte de este poderoso ejércitoestuvo integrado por soldados del Collasuyo que tenían la fama de ser los guerreros másvalientes del Imperio .La campaña Inka fue difícil y sangrienta. Todo su poder se estrelló contra la tenazresistencia de los Caranges y otavalos quienes lucharon con tanto heroísmo, que WaynaQhapaq deponiendo su habitual generosidad terminó por reprimirlos severamente paraestablecer la autoridad Imperial .Por este tiempo, los chiriguanos de la etnía Guaraní invadieron el Collasuyo. Aniquilaron laguarnición fronteriza del fuerte de “Cuscotuyo” y penetraron hasta la región meridional delas Charcas. Según la crónica de Sarmiento de gamboa, Wayna Qhapaq envió desde Quitoal capitán “Yasca” para que con Apu Illakita y Auki Tupa gobernadores del Cusco,organizara en esta ciudad una expedición para echarlos del territorio. La campaña se hizoconexito y los chiriguanos fueron echados de la tierra y se reedificó la fortaleza de “CuscoTuro” o “Cusco Tuyo” construida para la defensa de esta parte de la frontera Inka . E. Nordenskiold, en su estudio sobre la “Invasión Guaraní al Imperio Inka en el Siglo XVI”,confirma esta incursión a las localidades de Mizque y Tomina, - probablemente en 1523- enla que habría participado con otros portugueses, uno llamado Alejo García. De confirmarseeste suceso con nuevos testimonios, serían portugueses y no españoles los primeroseuropeos que penetraron en el territorio de las incas .Aunque será difícil saber si Wayna Qhapaq o no sobre la presencia de europeos en estaincursión, lo más probables es que este Inka, - según Gracilazo de la Vega- tuviera noticiade ellos desde 1515 que exploraban el golfo de Panamá y con más seguridad, - si entoncesvivía- desde fines de 1526, del desembarco español en la Bahía de san Mateo y del saltoque hicieron de la balsa tumbesina en la costa ecuatorial de Manabí . Cuando WaynaQhapaq debía estar preocupado por estas novedades, después de su accidentado recorrido por la costa ecuatorial, le sorprendió la muerte en Quito en algunos de los últimos mesesdel año de 1526 o en los primeros de 1527 .La causa y el género de la enfermedad que postró al Inka, no se conoce con seguridad. Paraalgunas versiones, Wayna Qhapaq murió de la “verruga” contraída en la costa ecuatorial ysegún otras, de “viruela” o “sarampión” que se habría extendido desde centro América a laslatitudes del Tawantinsuyo . Pero cualquiera que hubiera sido la causa de su defunción, a su  muerte se asomó la crisis sucesoria en el Tawantinsuyo. El bando de Atao Wallpa sostuvoque Wayna Qhapaq dividió el Imperio entre él y su hermano Wascar. Históricamente estadivisión no se hizo, como lo demostraron los hechos posteriores . Según la versión oficialInka, - recogida en la crónica de sarmiento de Gamboa- muerto Ninakuychi, designadosucesor del Inka- según el rito de la “Callpa”- Wascar, su correinante asumió de hecho elgobierno del Tawantinsuyo . El descontento de sus hermanos se produjo de inmediato. Por sospecha de conspiración, Wascar mandó matar a su hermano Kusi Atauchi y a varios desus parientes acusados de atentar contra su gobierno. De este celo político se salvó AtaoWallpa quien prudentemente se quedó en Quito como Incapratin o gobernador de estaimportante región, - según intrigas del cañari Ullco Kolla- para preparar su alzamientocontra Wascar Inka.2°. DESCUBRIMIENTO OFICIAL INKA DE LOS EXPLORADORES ESPAÑOLES.Aunque es posible que desde 1526, cundiera en el Tawantinsuyo la noticia que gentesextrañas que recorrían su litoral . En 1528 –por decir oficialmente- los incas descubrieron alos exploradores españoles cuando merodeaba la isla de Puná y fueron conducidos hasta lacosta tumbesina para conocimiento de los funcionarios incas de esta provincia .Este memorable descubrimiento de los españoles por los tumbesinos, significóhistóricamente el primer encuentro de dos culturas: la andina y la europea, entre un “apu” ofuncionario Inka y Francisco Pizarro, exponente del mundo medioeval y renacentista deEspaña. El cronista pedro Cieza de León, reseñando esta famosa entrevista abordo de lanave española, dice que el “apo” (al que llama “orejon” por sus grandes orejas) preguntó aPizarro, mediante los intérpretes tumbesinos, capturados en 1526:“De donde heran y de que tierra avían venido, qué buscavan o qué hera su retensión deandar por la mar y por la tierra sin para. Francisco Pizarro le respondió que venían deEspaña, donde Carlos, cuyos vasallos y criados eran ellos avían salido a descubrir por aquellas partes como vían y a para poner debaxo de la sujeción de aquel rey lo quehallasen...”.“Esto y otras sosas dixo el capitán Francisco Pizarro (a) aquel orejón, tanto que él seespantaba de las oir y estuvo en el navío desde por la mañana hasta la ora de vísperas. – Añade el cronista, - que Pizarro en compensación a los regalos de comida y una llama quele habían enviado, mandó que: “le diesen de comer y beber” el vino que tenían, que al apule pareció: “Una hacha de hierro con que extrañamente se holgó teniéndola en más que si ledieran cien veces más oro que ella pesaba, y diole más unas quentas de margaritas y trescalcidonias e para el cacique (Kuraka) principal le dio una puerca y un berraco y cuatrogallinas y un gallo. Con esto se partió el orejón, e ya que se iba, rogó al capitán le diesen para que fuesen con él dos o tres cristianos porque se holgarían de los ver. El capitán mandó(a) Alonso de Molina y a un negro que fuesen””.El desembarco de estos dos hombres fue una novedad. Según el mismo cronistas, lostumbesinos se asombraron más, de ver al negro que al hombre blanco al ver sus graciososademanes y los requiebros que hacía, su ensortijado cabello y la negrura de su piel cuandode pronto se dieron cuenta de que ésta no era “confacción puesta”, sino natural que no sedesteñía con el agua. Molina y el negro, invitados al pueblo, dijeron que se habían quedadosorprendidos de la belleza de sus edificios, del oro y de la plata que muchos artesanosestaban trabajando, de los tejidos que hacían las mujeres y de otras cosas más. Cuando a suvuelta contaron lo que había hacían las mujeres y de otras cosas más. Cuando a su vueltacontaron lo que habían visto, sus compañeros no les creyeron, tanto, que Pizarro paraconocer la verdad de lo que decían, envió al soldado griego Pedro de Candia para que como
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