22-09-11 'Yo no lo hice. Siento mucho su pérdida. Pero yo no maté a su padre, hermano o hijo'

Please download to get full document.

View again

All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
 28
 
  Davis se mantuvo sereno hasta el final. Sólo parpadeó sincopadamente cuando los medicamentos que pondrían fin a su vida comenzaron a recorrer su flujo sanguíneo. Pero antes de que eso sucediera, el hombre de 42 años que llevaba desde los 20 encerrado en el corredor de la muerte dejó oír su voz
Related documents
Share
Transcript
  Yo no lo hice. Siento mucho su pérdida. Pero yo no maté a su padre, hermano o hijo Troy Davis no quiso tomar su última cena ni quiso ingerir el tranquilizante para que elproceso fuera más llevaderoYOLANDA MONGE | Washington 22/09/2011 Todo condenado a muerte tiene el derecho a decir unas últimas palabras. Ya sea atadoa la camilla esperando la inyección letal, ya fuera amarrado a la silla eléctrica,encerrado en la cámara de gas o frente a un pelotón de fusilamiento.Troy Davis hizouso de ese derecho.    No tomó sin embargo su última cena ni quiso ingerir eltranquilizante para que el proceso fuera más llevadero -no son pocos quienes sederrumban, las piernas convertidas en gomas, los esfínteres descontrolados, enlosúltimos metros hacia el patíbulo   -. ã El Supremo de EE UU no salva la vida a Troy Davis ã La pena de muerte en EEUU en frías cifras ã A un paso de la muerte ã Un condenado a muerte en EE UU pide clemencia a dos días de su ejecución ã Una polémica ejecución en Georgia agita Estados Unidos ã   La noticia en otros webs ã webs en español  ã en otros idiomas   No fue el caso de Davis, a pesar dela tortura a la que fue sometido   , con apelacionesde último segundo y el espejismo de que quizá salvase la vida. Davis se mantuvosereno hasta el final. Sólo parpadeó sincopadamente cuando los medicamentos quepondrían fin a su vida comenzaron a recorrer su flujo sanguíneo. Pero antes de que esosucediera, el hombre de 42 años que llevaba desde los 20 encerrado en el corredor dela muerte dejó oír su voz. Mirando a los familiares del policía que la justicia aseguraque asesinó a tiros en 1989, Mark McPhail, proclamó, por última vez, su inocencia: Soy inocente . Yo no lo hice. Siento mucho su pérdida. Pero yo no maté a su padre,hermano o hijo .En la sala estaban presenciando la ejecución el hijo de McPhail y su hermano. El hijopresenció todo el proceso inclinado hacia delante en su silla, sin dejar de mirar, sinvolver ni una sola vez la cabeza ni cerrar los ojos, según relataron los periodistas queasistieron alritual de la muerte legal    que aplican 34 Estados de la Unión. El hermano  se mantenía con la espalda pegada a la silla. No asistió la madre a pesar de queaseguró que lo haría. Sí habló para algunos medios después de que el Supremoanunciase, cuatro horas después de prorrogar la ejecución, que no había impedimentolegal para matar a Davis. Anneliese McPhail manifestó lo que ya había dicho muchasotras veces, que deseaba la muerte de Davis y que ya había esperado demasiado.Preguntada si podría vivir feliz y tranquila con la muerte de Davis atajó la cuestión sinninguna sombra de duda: Por supuesto . No es un caso aislado. El actual Gobernador de Tejas, Rick Perry, aspirante a candidato a la Casa Blanca en 2012, declaró hacemenos de dos semanasen un debateque vivía muy tranquilo con las 234 sentencias amuerte que ha firmado. Él y la audiencia que le escuchaba en directo, que rompió enaplausos ante la mención del dato.Davis tuvo esta madrugada palabras para todos. Para sus carceleros y verdugos, a losque dijo que esperaba que Dios se apiadara de sus almas por el acto erróneo que ibana cometer pero a quienes también encomendó su alma al Altísimo. Que Dios lesbendiga . Para sus familiares y amigos, hacia quienes pronunció frases consoladoras yque llamaban a no cejar en la lucha de probar su inocencia. Seguir trabajando,indagar, buscar pruebas que hagan justicia a mi caso , solicitó. El precepto de la dudarazonable -fundamental para un veredicto de culpabilidad- ha quedado violado estanoche, cuando se quitó, de forma legal, la vida a un hombre sobre el que siete testigos,no uno ni dos, siete, se han retractado sobre la acusación que hicieron en un primer momento. Demasiadas dudas para practicar tan definitiva -sin vuelta atrás- decisión:matar a un ser humano.
Related Search
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks